El anticristo. 60

El cristianismo nos robó la cosecha de la civilización antigua, y más tarde nos robó la cosecha de la civilización del Islam. El maravilloso mundo morisco de cultura, en España, que en el fondo nos es mucho más afín y habla a nuestros sentidos y a nuestro gusto mucho más que Roma y Grecia, fue pisoteado (no digo por qué pies). ¿Por qué? Porque era noble, porque debía su nacimiento a instintos viriles, porque afirmaba la vida con los más raros y preciosos refinamientos de las costumbres moriscas…

Más tarde los cruzados combatieron una cosa ante la cual les hubiera sido mejor postrarse en el polvo, una civilización frente a la cual hasta nuestro siglo XIX puede aparecer muy pobre, muy tardío. Ciertamente, los cruzados querían hacer botín: el Oriente era rico… Despojémonos de prejuicios: los cruzados fueron la más alta piratería, y nada más.

La nobleza alemana, en el fondo nobleza de vikingos, se encontró en su elemento con las cruzadas: la Iglesia sabía harto bien de qué modo se podía ganar a la nobleza alemana… La nobleza alemana, que fue siempre lo que fueron los suizos, los mercenarios para la Iglesia, siempre al servicio de los malos instintos de la Iglesia, estaba, sin embargo, bien pagada… Precisamente con la ayuda de las espadas tudescas, del valor y la sangre tudesca, condujo la Iglesia su guerra mortal contra todo lo que es noble en la tierra.

Aquí se presenta una cantidad de preguntas dolorosas. La nobleza alemana falta casi completamente en la historia de la cultura superior: se adivina el motivo… Cristianismo, alcohol, los dos grandes medios de corrupción…

En sí no se puede elegir entre cristianos e Islam, entre un árabe y un hebreo. La decisión está ya hecha: nadie es libre de hacer aquí una elección. O se es un chandala o no se es un chandala: “¡Guerra a muerte a Roma! ¡Paz, amistad con el Islam!”: así pensó, así hizo todo espíritu libre, aquel genio entre los emperadores alemanes, Federico II.

¿Cómo? ¿Es que un alemán tiene que ser precisamente un genio, un librepensador, para tener sentimientos decorosos?

Yo no comprendo cómo un alemán pudo nunca tener sentimientos cristianos…

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